dilluns, 3 de setembre del 2012

Noche.

Quizá me lo merezca, quizá no. No lo sé. Estoy confundida. Siempre lo estoy, no lo puedo evitar.Miro hacia atrás y me estremezco. Todo ocurrió tan rápido, no pude pensar a tiempo. No lo entiendo, no soy tan mala. Pensar en eso me hace querer llorar.
Siento esa horrible sensación recorrerme el cuerpo cuya intención es evitar que yo llegue al final del todo. No te preocupes, no lo haré.
Nervios, esos que traen la jodida desesperación además de la soledad. Me gusta, está bien. ¿Para que confiar? ¿Para que interactuar? Si siempre voy a tener el mismo resultado. Lo odio.
Yo quiero dejar de decir eso, de verdad, pero a veces no pienso. Simplemente a veces me siento tan ofuscada. No quiero nada más que la soledad de mi habitación, donde el mundo exterior no existe y donde el daño es imposible de causa, obviamente.
Mientras que por el día avanzo por la noche retrocedo. Simplemente pienso que por mi todos os podéis ir a la mierda. Os odio. 

Bosque.

Tengo mi cuerpo frío y mi corazón duele, siento que con cada paso, me ahogo más. Todo lo que creía tener desaparece en cada respi...